Sarah Fagan, estudiante del grado once, comenzó el entrenamiento de su primer perro guía en el grado uno. Después de una década y nueve perros, todavía Sarah es una entrenadora, y la alegría que ella toma de la instrucción sólo es reforzada por las experiencias que ella comparte con los perros.
Cada viernes, Sarah trae a su aprendiz de perro guía, Nezin, a la escuela. No es un problema para Sarah durante las clases, porque Nezin está entrenado dormir abajo de su escritorio.
“La mayoría de las personas no se dan cuenta de que él está allí, y ésto es exactamente lo que deseamos,” Sarah dijo.
El punto de traerlo a la escuela es que él aprenda como tener una cambia de encenderse y apagarse sus reacciones naturales.
Sarah pertenece a un grupo de entrenadores voluntaries de perros guía llamado “La Guía de Perritos de la Península” que se reune para discutir problemas y pasar excursiones como a la estación de bomberos, los desfiles y el aeropuerto.
Así como dar tiempo para que los entrenadores prójimos de perro se puedan vincular, estos viajes ayudan a exponer los perros a ambientes diferentes, reduciendo así el miedo de los perros a situaciones inesperadas.
Al aplicar para la asociación, de Perros Guía para Ciegos, Sarah ganó una certificació como entrenadora de perros guía. Ella recibe los perros cuando tienen ocho semanas de edad y se los regresa a la asociación después de un año. En la escuela, los perros experimentan un riguroso entrenamiento con entrenadores profesionales por entre cuatro y seis meses. Después de que tienen dos años de edad, los perros de guía se gradúan y trabajan hasta que tienen de ocho a nueve años de edad.
En ése año en que Sarah los entrena, los perros llegan a ser miembros temporarios de la familia.
“Los perros viajan con nosotros en cada mandado y para cada cosa que nosotros vamos,” ella dijo.
Para Sarah, “decir adiós” a los perros es triste. Sin embargo, los perros ayudan a los ciegos, y entendiendo que tienen un gran propósito hace que la separación sea más fácil, y de esta manera puede recibir otro perrito el mismo día.
Sarah quiere ayudar a la gente y a los animals, y el entrenamiento de perros guía le permite hacerlo.
“Te hace sentir muy bien cuando ves en la graduación el perro con su compañero ciego” ella dijo. “Sabes que el perro [podría] realmente ayudarlos a ellos.”
Mirar el desarrollo del perro es una de las partes favoritas de Sarah en el entrenamiento. Porque siete años del perro es igual a un año de un humano, ella dice que ésto es lo más fascinante ver el desarrollo del pensamiento del perro.
Sarah cree que Nezin tiene mucho que aportar a los estudiantes.
“Hay otras personas que pueden necesitar ayuda, y estos perros son una manera de mostrar esto,” ella dijo.
Estudiantes pueden ayudar a entrenar perros guía. Hay más información en la página de internet Guide Dogs for the Blind.
Leave A Comment