Viniendo de una tierra ausente de Oreos y donde los M&M’s son llamados Smarties, Lina Schneider apenas si hizo un viaje de St.Ursula Gymnasium a LAHS de California el miércoles 3 de febrero del 2010. Combatiendo con la visa y un oficial complicado, ella al fin llegó a los estados para quedarse con amigos de la familia. El estudiante de doceavo, Niklas Kunkel y su familia, también pasaron un semestre en una preparatoria Americana.
“Mi familia y la familia de Nik han sido buenas amigas, y mientras me visitaban en Alemania, me preguntaron que cuando iba a visitar América,” dijo Lina. “Yo siempre he querido visitar a América, entonces decidí hacer un programa de intercambio.”
En su primer día, ella fue bienvenida con un reporte de seis páginas acerca de la segunda guerra mundial y una cantidad variable de trabajo. Considerando la barrera del idioma, su primer día fue confuso y rápido.
“El lenguaje es el cambio más grande,” dijo Lina. “A veces en la clase de física no tengo ni la menor idea de lo que la maestra está hablando.”
No solo es el ajuste a un nuevo lenguaje completamente diferente, sino que también el sistema escolar es completamente diferente en Alemania. En vez de asistir a todas sus clases en un día, Schneider asiste a sus clases en un horario de bloque, desde las 8 a.m hasta las 4 p.m. y los martes de 8 a.m. hasta las 6:30 p.m.
Aunque su horario de la escuela cambió totalmente, Lina encuentra que su horario se ha abierto en las tardes, comparado con su vigoroso horario de bailes Tanzsportclub grün-weib Aquisgrana Aachen (TSZ), un estudio de baile competitivo en Alemania. Lina ha estado bailando por dos años y medio, y está acostumbrada a darle de seis a ocho horas al día después de la escuela a TSZ. Con tremendas horas dedicadas al baile, ella está acostumbrada a la demanda física y a la dedicación requerida de su estudio de baile en su casa.
“Hay sufrimiento y es doloroso, pero lo amo,” dijo Lina.
Con TSZ, ella primero ha tomado la Competencia de Baile Bonnersommerpokal, un conteo con equipos que utilizan formaciones complejas y movimientos para anotar puntos con los jueces. En una competencia, Schneider bailó a la rutina completa de su equipo con un pie fracturado. Su compañero accidentalmente la hirió mientras practicaban, pero ella participó en una rutina para llevar a su equipo al segundo lugar.
Yo estaba gritando por dentro durante [el baile],” dijo Lina. “Pero tenía que acabar y solamente sonreí.”
Aunque ella extraña su casa, sus amigas, y su estudio de baile, ella también ama quedarse con su familia auxiliar y está muy agradecida por su propio baño. En su tiempo libre, frecuentemente ella se encuentra “bailando por la casa” con su “hermanita” nueva,” Isabelle.
“Yo soy la única hija,” dijo Lina. “Entonces tener a Isabelle cerca es divertido.”
Además de disfrutar la compañía de una hermanita, Lina también disfruta algunos los lujos de las agriculturas, que los Americanos dan por menos, por ejemplo las fresas.
“Toda la fruta es importada en alemania, así que es dura y no tan sabrosa,” dijo Schneider. “Pero aquí las fresas son muy jugosas.”
No solo se ha enamorado con las fresas, sino que también tiene una gran adicción a las galletas Oreos. Ella planea en llevarle una bolsa llena de galletas a su familia, amigos y a su perro Diego.
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